La iluminación en la cocina es un aspecto que debe pensarse con detalle. No se trata solamente de iluminar el espacio, su concepción va más allá. Cuando se trata de la luz hay que contemplarla como un elemento que combina funcionalidad y estética, ya que, mientras ayuda a realzar y darle vida al diseño de la cocina, al mismo tiempo cumple su función: iluminar.
Cuando se piensa en la distribución de la luz en el espacio de la cocina, pueden surgir dudas sobre cuál es la mejor forma de hacerlo, puesto que no se quiere dejar ninguna zona sin buena iluminación. Pero no te preocupes, aquí te mostraremos unos consejos, así que continúa leyendo:

Consejos para lograr una iluminación perfecta

1. Determinar los usos de la luz y separar las zonas a iluminar
Antes de colocar la iluminación, es recomendable saber con claridad los usos que se le darán al espacio de la cocina, es decir, además de cocinar qué otras cosas harás allí, como desayunar, pasar el rato con amigos o familiares, etc. Esta delimitación permitirá hacer una correcta distribución de la luz.
También se aconseja separar las zonas a iluminar, para así puntualizar qué tipo de luminosidad tendrá cada parte de la cocina y si será tenue o intensa. Es recomendable colocar luces de refuerzo, ya que la luz general no es necesaria durante todo el día. Por ejemplo, si durante la noche se va a la cocina a beber agua, no será necesaria la iluminación total, sino una sutil que permita tener la visibilidad suficiente.
2. Cuidar la iluminación en el área de trabajo
La iluminación en las zonas en las que hay más movimiento en la cocina, como lo son la de cocción y preparación de los alimentos, debe ser total para evitar accidentes y además sentir comodidad. Se recomienda colocar la luz justo encima de las estufas y encimeras que se utilizan para hacer los alimentos, ya que la luz directa no genera sombras.

3. Considerar la luz natural
La luz natural también es un factor importante que se debe considerar al momento de planificar la distribución de la luz artificial en la cocina, para evitar una sobre exposición en el lugar y además lograr una distribución adecuada de los muebles, de manera que estos no obstaculicen la entrada de luz. Lo más recomendable es fijar la distribución de la luz artificial a partir de la natural, sacándole el máximo provecho a esta última.
4. Elegir luces de bajo consumo
Al momento de elegir el tipo de luces se recomienda invertir en las LED. Si bien su coste es elevado, en el largo plazo se notarán sus beneficios en la cuenta de la electricidad, ya que su consumo energético es bastante bajo, se habla de que puede ser aproximadamente hasta un 90% menor que el de una bombilla tradicional. También son más duraderos y su rendimiento lumínico es elevado.

Otras opciones…
Existen luces que se pueden colocar dentro de los armarios y gabinetes y resultan útiles para encontrar rápidamente las cosas. Además, son de bajo consumo, larga duración y funcionan por medio de un sensor de movimiento, por lo que no será necesario encender un interruptor para buscar lo que deseas.
Esta opción se presenta como una forma para mejorar la estancia en la cocina e inclusive puede ayudar a reducir el consumo de la iluminación general.

Puedes considerar estos consejos cuando planifiques la distribución de la luz y así tener la seguridad de que lo estás haciendo adecuadamente. De igual manera, siempre recuerda consultar con un profesional para lograr un espacio perfecto.

Abrir chat